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ENCONTROS / ENCONTROS ANUAIS

I Reunión Interministerial Iberoamericana de Sostenibilidad

Iª Reunión Interministerial Iberoamericana de Sostenibilidad

Representantes de 16 países y de la Secretaría General Iberoamericana (Segib) participaron en Foz do Iguaçu, en la primera reunión Interministerial Iberoamericana de Sostenibilidad, realizada el 20 de noviembre. Clique AQUÍ para ver fotos del evento.

En el encuentro, fueron presentadas las políticas públicas de cada país para los temas agua, energía y territorio y ejemplos de acciones realizadas en cada país.

Después de la reunión de la mañana, los representantes iberoamericanos almorzaron en la Central de Itaipu con la Directoría de la binacional y, a continuación, hicieron una visita al edificio de producción, el corazón de la central.

Aún en la central, el grupo presenció presentaciones sobre el Parque Tecnológico de Itaipu (PTI) y sobre el Programa Cultivando Água Boa (Cultivando Agua Buena) (CAB), efectuada por el director de Coordinación y Medio Ambiente de Itaipu, Nelton Friedrich. A continuación, ministros y representantes de gobierno participaron en la ceremonia de apertura del Encuentro del Programa Cultivando Agua Buena.

Participantes en la Reunión Interministerial Iberoamericana:

•    Maria Ignacia Benítez, ministra de Medio Ambiente de Chile

•    Francisco Beltrame, ministro de Vivienda, Gestión Territorial y Medio Ambiente del Uruguay

•    Pelegrin Castillo, diputado y presidente de la Comisión de Asuntos del Mar, República Dominicana

•    Ivanova Ancheta, viceministra de Desarrollo Sostenible de Guatemala

•    Augusto Flores, asesor de Asuntos de Medio Ambiente de la Presidencia de la República de Nicaragua

•    Geremías Aguilar, secretario general del Ministerio del Ambiente de Panamá

•    Ney Maranhão, secretario de Recursos Hídricos, Brasil

•    Sofia Beatriz Vera Gaete, directora general de Protección y Conservación de Recursos Hídricos de la Secretaría de Medio Ambiente del Paraguay

•    Luis Espinosa, director general de Aguas de Honduras

•    Juan Narciso, director general de calidad ambiental del Perú

•    Juan Carlos Soria, subsecretario de Calidad Ambiental del Ecuador

•    Juan Carlos Ortega, gerente de Vivienda Rural del Banco Agrario de Colombia

•    Luis Benito Ruiz, consejero de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España para el Brasil

•    Andrés Rodriguez, director nacional de Protección y Conservación de los Recursos Hídricos de Argentina

•    Alfonso Herrera, director sectorial de Energía de Costa Rica

•    Oscar Wilson Céspedes Montaño, director general de Cuencas y Recursos Hídricos de Bolivia

•    Germán Garcia de la Rosa, director de la oficina de Representación de la Secretaría General Iberoamericana para el Brasil

sobre o encontro


10º Encuentro Iberoamericano sobre Desarrollo Sostenible (Eima)

La 10ª edición del Encuentro Iberoamericano sobre Desarrollo Sostenible (Eima) fue realizado los días 19 y 20 de noviembre, antecediendo el Encuentro del Programa Cultivando Agua Buena, y reunió a  cerca de 150 personas de 19 países iberoamericanos. La mesa redonda de apertura estuvo compuesta por los directores generales de Itaipu, Jorge Samek (Brasil) y James Spalding (Paraguay) y por  el representante del Programa de Mudanzas Climáticas del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Roberto Borjabad.
 

La gestión local del agua, de la energía y del territorio y la importancia de los gobiernos locales y regionales en la definición de la futura agenda global también fueron temas de debate durante el 10º Encuentro Iberoamericano sobre Desarrollo Sostenible. Representantes del Brasil, Argentina, España, Bolivia y El Salvador presentaron ejemplos de lo que viene siendo realizado para garantizar acceso al agua, producción de energía y desarrollo.
 

Glória Calderon de Oñate, alcaldesa de la ciudad de San Salvador, capital de El Salvador, país de la América Central, presentó proyectos implantados en el municipio orientados hacia el cuidado con el medio ambiente y el agua. Ella señaló que en su país, el manejo de las aguas y la cuestión energética son centralizados por el gobierno federal y que los municipios poco pueden hacer en relación a esas cuestiones, pero que, aún así es posible actuar.
 

Una de las acciones locales desarrolladas por su administración fue crear un personaje de diseño para ayudar a educar a las nuevas generaciones a respecto del manejo adecuado de la basura y sobre la importancia de no arrojar  desechos en las calles, que acaban siempre en las aguas de ríos y torrentes. En otro frente, la administración local cuenta con la Fuerza Verde, formada por jóvenes voluntarios que actúan en campañas por la reforestación de la ciudad.   
 

La alcaldía salvadoreña también estimula el emprendedorismo de sus ciudadanos e invierte en la educación ambiental de las personas que trabajan en las calles – en San Salvador hay muchos trabajadores en esa situación. “No podemos llamarlo desarrollo económico si no tuviéremos un desarrollo económico sustentado y sostenible, creando oportunidades para todos”, dijo.
 

Otro ejemplo de gestión municipal fue presentado por el alcalde de Santa Helena, Jucerlei Sotoriva, que destacó la importancia de las colaboraciones y de la gestión compartida. “Llamamos a la sociedad para participar en las acciones del gobierno, de lo que va a ser hecho con el presupuesto recaudado. El Brasil vive momento diferente con mucha fuerza para los movimientos sociales”, dijo Sotoriva. Santa Helena tiene 149 acciones de gestión compartida a ser desarrolladas hasta 2017. Según él, la colaboración con Itaipu fue importante para la definición de las acciones que hoy están siendo desarrolladas en el municipio, como la conservación de suelo y la recogida selectiva de basuras. “La única forma de desarrollar un municipio es buscando colaboraciones.”
 

Enrique Ruiz Escudero, viceconsejero de Medio Ambiente y Ordenación de Territorio de la Comunidad de Madrid, también destacó la importancia de la participación popular en la administración de los municipios. Según él, la gestión colaborativa entre los sectores público y privado también es  fundamental para mantener el crecimiento equilibrado y con calidad de vida.
 

En Sucre, Bolivia, uno de los grandes desafíos es garantizar el abastecimiento de agua, implantar servicio de alcantarillado, gas natural y energía eléctrica para toda la población hasta 2018, como mostró el director de Medio Ambiente del Gobierno autónomo Municipal de Sucre, Gonzalo Orosco. Según él, en 2001, la cobertura de agua potable en el municipio era del 85,40% y de la red de alcantarillado del 71,90%. La ampliación de esos servicios ya está en andamiento. En el sector eléctrico, la administración viene invirtiendo en la instalación de placas de energía solar.
 

Fronteras

La gestión compartida de cuencas hidrográficas fue el tema presentado por el subsecretario de Recursos Hídricos de Argentina, Gustavo Villa Uría, que destacó las relaciones entre Brasil y Argentina y la implantación del Sistema de Información y Alerta Hidrológico de la Cuenca del Plata (que abarca Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay). El sistema trabaja con informaciones del régimen de lluvias en las diferentes regiones a lo largo del Rio Paraná, permitiendo alertar a las poblaciones de las ciudades argentinas sobre el nivel del agua y posibles crecidas. “El Brasil y Argentina están más juntos que nunca lo que permitió avanzar sobre una serie de trabajos”, afirmó.
 

Colaboraciones y gestión compartida también son el foco de actuación de la ONG internacional The Nature Conservancy. Claudio Klemz, especialista en conservación y responsable de la coordinación de articulación de proyectos de la ONG, explicó que uno de los principales proyectos de la entidad es la creación de 32 fondos de agua en la América Latina hasta 2016. El concepto de los fondos de agua gira en torno de la gestión del territorio, de la identificación de los demandantes de los servicios ambientales y potenciales colaboradores. Hoy, la ONG tiene proyectos implantados en Ecuador, Colombia, Perú, República Dominicana, México y Brasil (8 proyectos pilotos).
 

La estrategia para la implantación de los fondos de agua es definir los colaboradores, distribuyendo las tareas; evaluar el territorio a través de estudios socioeconómicos, hidrológicos, técnicos; estimar costes y fuentes de recursos.
 

Al final del evento fue registrada, junto a la Secretaría General Iberoamericana (Segib), una propuesta de creación de un amplio programa de cooperación entre países iberoamericanos para implantación del Programa Cultivando Agua Buena. Firmaron el documento Brasil, Paraguay, Chile, Uruguay, Panamá, Colombia, España, Guatemala y la República Dominicana – los dos últimos ya han firmado también acuerdos bilaterales para la transferencia de la metodología del CAB a sus países.

programação


Metodología de la Itaipu deberá ser replicada en países latinos

 

La firma de dos acuerdos bilaterales con Guatemala y la República Dominicana marcó la apertura del 11er Encuentro Cultivando Agua Buena – el más expresivo desde la primera edición, en 2003. El evento llenó el centro de convenciones del Hotel Rafain Palace, en Foz do Iguaçu, con más de 4 mil participantes y representantes de 16 países.

 

Los acuerdos de cooperación prevén el compartimiento de la metodología del programa Cultivando Agua Buena (CAB), que viene reduciendo pasivos sociales y ambientales en 29 municipios del Oeste de Paraná, con acciones de amplia participación comunitaria. Ambos los países deben dar inicio a la implantación de sus programas ya en el comienzo del próximo año.

 

Chile, Uruguay, Panamá, Colombia y España también manifestaron interés en la metodología y, juntamente con esos dos países más el Brasil y el Paraguay, registraron junto a la Secretaría General Iberoamericana (Segib) la propuesta de la creación de un amplio programa de cooperación, que deberá ser concretado en 2014.

 

Esos son los principales resultados del Encuentro Iberoamericano de Desarrollo Sostenible (Eima 10) y de la Reunión Interministerial Iberoamericana de Sostenibilidad.

 


La aproximación con esos países tuvo inicio en el último mes de septiembre, cuando representantes de diversos ministerios de esos países estuvieron en el Oeste Paranaense para conocer de cerca los resultados de los 20 programas socioambientales que componen el CAB.

 


El programa

 

El CAB fue lanzado en 2003 y está presente en 29 municipios del Oeste de Paraná. Desde su implantación, promovió acciones de recuperación de pasivos  en 197 microcuencas de la región totalizando, por ejemplo, la colocación de más de 1.300 km de cercas para la protección de bosques de ribera recompuestos; la readecuación de más de 700 km de caminos y carreteras rurales y la conservación de más de 20 mil hectáreas de suelos. Las acciones de Educación Ambiental ya han sensibilizado a más de 240 mil personas de la región.

 

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Cerradas.

local do evento

Itaipu Binacional.

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Itaipu Binacional - Cultivando Água Boa - Secretaría General Iberoamericana (Segib) - Conama

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Roberto Borjabad: “Somos vulnerables y tenemos que escuchar lo que la naturaleza nos dice”

El agua es uno de los grandes motivos de conflictos entre países, pero el interés en la definición de formas pacíficas para su uso y sobre la gestión de las aguas viene creciendo. “En los últimos 50 años, fueron formalizados más de 300 acuerdos internacionales para gestión de agua y están siendo desarrolladas políticas para gestión compartida del agua”, dijo, en su presentación el representante del Programa de Mudanzas Climáticas del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Roberto Borjabad.

Él participó en la mesa redonda de apertura del 10º Encuentro Iberoamericano sobre Desarrollo Sostenible (Eima), presentando un panel con datos actuales de las mudanzas climáticas y, a continuación, la cuestión de la gestión del agua y algunas acciones específicas del PNUMA.

En su presentación, Borjabad apuntó tendencias en la gestión compartida de las cuencas hidrográficas: el incremento de los acuerdos internacionales; el desarrollo de políticas regionales para la gestión del agua; el avance en la gestión transfronteriza con la integración de diversos sectores como industria, agricultura, ocio, energía y medio ambiente; y la participación ciudadana, con la distribución equitativa de los beneficios del uso del agua (energía, agricultura, desarrollo económico, salud).

Uno de los ejemplos de la participación de las comunidades en proyectos acompañados por el PNUMA es la implantación de las microcentrales eléctricas construidas en países latinoamericanos para atender a pequeñas comunidades rurales todavía sin acceso a la red eléctrica. “No se implementaba ningún proyecto sin haber un acuerdo”, dice completando que los acuerdos contemplaban el uso del agua,  beneficios del uso de energía y, uno de los principales aspectos, el manejo de la cuenca ya que el futuro de la microcentral eléctrica depende de los cuidados con el agua. “¿De qué serviría instalar un proyecto microeléctrico que, obviamente, tiene un coste, si de aquí a 10 años no hubiere agua?” Además de la obtención de la energía, también fue posible mejorar la calidad y la cantidad del agua.


En relación a las mudanzas climáticas, el PNUMA y otros organismos internacionales trabajan para que en 2015 esté firmado un acuerdo vinculante que entre en vigor en 2020 con el compromiso de evitar que el incremento de la temperatura media global no supere los  2 grados en el final del siglo, llevando en consideración la temperatura media del inicio del siglo XXI, que es de 16 grados. “Podríamos llamarlo Kioto 2, pero vinculante, porque el acuerdo de Kioto fue firmado por varios países, pero no todos lo ratificaron, ni todos los adoptaron. Y ese es el gran objetivo. Un acuerdo vinculante que entre en vigor en 2020”.

Para Roberto Borjabad, los recientes eventos climáticos como el tifón Hayan, que asoló las Filipinas en 2013, y el huracán Sandy que alcanzó la costa este americana en 2012, matando a más de 220 personas, muestran que algo tiene que ser hecho para reducir los efectos del calentamiento global. “Son factores, eventos climáticos, que nos recuerdan que somos vulnerables y tenemos que escuchar lo que la naturaleza nos dice”, afirma destacando que es “obviamente difícil” alcanzar ese acuerdo. “Va a haber muchas negociaciones para ajustar los intereses de los diferentes países, legítimos en algunos casos, como las prioridades de desarrollo de los países”, destaca.

Borjabad explica que el PNUMA inició en noviembre las actividades del Centro y Red de Tecnología para el Clima (CTCN), resultado de la 18ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre las Mudanzas Climáticas, realizada en 2012. El centro, consorcio de 11 organismos internacionales liderado por el PNUMA, es una unidad de aceleración del desarrollo y transferencia de tecnologías relacionadas al clima y conocimiento para países en desarrollo. El objetivo es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la Resiliencia a las mudanzas en los estándares climáticos, sequía, erosión y otros impactos ambientales. “Se pretende que esa cooperación no se imponga del Norte para el sur, sino que haya muchos ejemplos de cooperación Sur-Sur”.

     
Paulo Peixoto: "El programa me pareció un excelente producto, que nosotros Brasil, podemos anotar en nuestra cartera de óptimas y excelentes experiencias".


La definición del Programa Cultivando Agua Buena (CAB) como un programa de cooperación iberoamericano tiene el acompañamiento de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC), del Ministerio de las Relaciones Exteriores. Paulo Peixoto, gerente de programas y proyectos especiales de la ABC, visitó en septiembre, juntamente con representantes de países iberoamericanos, acciones desarrolladas por el CAB en la región y participó en el 10º Encuentro Iberoamericano de Desarrollo Sostenible (Eima), además de acompañar la 1ª Reunión Interministerial Iberoamericana de Sostenibilidad. La ABC es responsable por la selección, aprobación y coordinación de proyectos de cooperación del Brasil con otros países. Aquí él habla sobre sus impresiones a respecto del Programa Cultivando Agua Buena.

Usted estuvo con el grupo que visitó propiedades rurales en septiembre para conocer algunas acciones del Programa Cultivando Agua Buena. ¿Cuál fue su impresión sobre el programa?

Quedé muy impresionado por el abordaje amplio que el Programa Cultivando Agua Buena hace en varios aspectos del desarrollo sostenible y con la participación de la comunidad, en un papel bastante activo, como dueña de sus propias acciones y de sus propios intereses. Y también con esa articulación del programa porque es un programa fundamental. Es un programa que ha funcionado muy bien en sus 10 años y todas las comunidades, todos los actores, los beneficiarios del programa que visitamos in loco, [mostraron] la satisfacción y el reconocimiento en el programa y en sus resultados. El programa me pareció un excelente producto, que nosotros, Brasil, podemos anotar en nuestra cartera de óptimas y excelentes experiencias y buenas prácticas para llevar a los países colaboradores en la cooperación técnica, principalmente la cooperación técnica Sur-Sur que abarca los países que tienen problemas y soluciones semejantes a la del Brasil. Por suerte el Brasil está muy avanzado en ese aspecto del desarrollo sostenible a partir del Cultivando Agua Buena.

¿Cómo evalúa usted la realización de esa primera reunión interministerial en Foz do Iguaçu?

Esa reunión con ministros y secretarios de Estado es un paso muy significativo, mostrando la confirmación de aquello que fue visto en septiembre. Y una confirmación con un paso adelante, de compromiso. La presencia de los ministros aquí ya es un compromiso, hay un interés en, efectivamente, llevar esa experiencia brasileña para sus países, al mismo tiempo mostrando las políticas de cada uno y donde hay convergencia con lo que estamos haciendo aquí en el tema del desarrollo sostenible, en el ámbito del Programa Cultivando Agua Buena.

¿Cuándo efectivamente las acciones desarrolladas en el Programa Cultivando Agua Buena pasan a ser adoptadas? Existe un período para la efectivación del programa de colaboración...

Percibo dos vertientes delante de los intereses de los países en la experiencia brasileña del Cultivando Agua Buena. Hay países que quieren llevarse las experiencias hoy y eso podría caracterizarse en un programa de cooperación bilateral. En el ámbito de la cooperación iberoamericana hay un proceso de maduración de discusión de todos los países. Los representantes van a llevar las experiencias a sus países, hacer sus reflexiones, identificar las demandas específicas y traerlas  de regreso para que, en conjunto, discutan un programa que atienda a los intereses de todos los países en aquel documento. En términos de aprobación, tendremos en julio de 2014 la primera reunión de los responsables de cooperación, de las personas que coordinan toda la cooperación en los 22 que participan en la Secretaría General Iberoamericana (Segib). Esa reunión va a preparar y aprobar el programa que será llevado para la cúpula de presidentes y jefes de estado que deberá tener lugar en México, en octubre. Pero hasta llegar a eso, habrá un trabajo muy intenso de todos los participantes en el programa, las definiciones en cada país de los compromisos y de los intereses, inclusive compromisos financieros, para costear las acciones de su participación en el proyecto. Eso también por parte de la Itaipu porque es necesario identificar una unidad coordinadora del proyecto. Es un país el que va a coordinar un proyecto en todos los países. Y entonces  yo imagino que la Itaipu deba hacer una reflexión bastante profunda para que, cuando se diseñe el proyecto, eso ya esté definido.